Mundo Académico ✍ Dr. Ignacio Andrés Arribas y Dra. Carmen Palos Martín Los gastos de la Botica representaban un porcentaje bajo del presupuesto hospitalario, oscilando entre el 1,3% y el 3%. La Especiería, la Botica y la Farmacia del Hospital Provincial de Zaragoza: 600 años de una Ciencia, un Arte y una Profesión 32 BIFAR El Hospital Real y General de Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza, fundado en 1425, se convirtió en una de las instituciones con mayor prestigio de la Corona aragonesa. En la Edad Moderna este Hospital pasa a ser uno de los más importantes de España. Destaca su influencia dentro y fuera de las fronteras españolas tanto en su organización en el campo asistencial, en su labor en favor de los enfermos mentales y en el científico con la práctica y la enseñanza de la disección anatómica. Su historia se divide en dos partes desde su fundación hasta la destrucción del primitivo Hospital en el primer Sitio de Zaragoza en 1808, que supuso el traslado a un edificio distinto y una ruptura en el desarrollo del centro sanitario y por tanto de su Farmacia. Una segunda parte desde 1808 hasta la actualidad siendo el periodo más destacado el que dependió de la DPZ. El “huerto de los boticarios” La importancia de la Botica fue paralela a la del Hospital y así lo han documentado varios autores. Conocida como “Speciería” en sus inicios, fue una de las oficinas más destacadas del hospital, siendo reconocida por su abundancia de medicamentos y su organización avanzada para la época. Este estudio se ha estructurado en varios apartados, introducidos con la situación y estructura física de la Botica, continuando con su gobierno y organización, con las normativas que debía cumplir, la descripción del personal de la Botica con el Boticario o Regente al frente y las inspecciones que se realizaron a dicha oficina. También se describen las funciones que efectuaba la Botica, incluidas la dispensación de medicamentos, adquisiciones y gastos, las labores de docencia e investigación, existencias de medicamentos y productos en la Farmacia, lo que permite estudiar los cambios terapéuticos a lo largo del tiempo. Su ubicación se situaba cerca de la entrada principal del hospital, bien conectada al resto del hospital. Contaba con estancia para la dispensación, estancia principal o Botica, una rebotica, el aposento del boticario (que vivía en el hospital), un almacén para hierbas y un huerto medicinal. Este huerto, conocido como “huerto de los boticarios”, se utilizaba para cultivar plantas medicinales y estaba bajo la supervisión del Regente de la Botica. También era responsable de los abejares o colmenas que tenía el Hospital en las afueras de la ciudad y que suministraba miel y cera para la farmacia y el hospital. En el libro de la visita del año 1600 se detallan objetos y productos presentes en la botica, como frascos, albarelos, morteros, jarras, cajas, y otros utensilios utilizados para la preparación de medicamentos. También se mencionan estanterías así como la existencia de armarios con puertas y cerraduras para guardar los materiales más valiosos. Funciones del regente Se regulaba por Ordinaciones del hospital desde las de Fernando el Católico hasta el siglo XX. Estaba bajo la supervisión de la Sitiada o Junta de Regidores del hospital, aunque gozaba de cierta autonomía en la gestión de compras y personal. Las funciones del Regente incluían la elaboración de medicamentos, la compra de materias primas y medicamentos y la administración de los mismos, supervisión del personal auxiliar y cuidado del huerto del boticario y los abéjares. El personal de la Botica incluía un Regente, mancebos, aprendices y un herbolario. Los mancebos y aprendices tenían roles específicos, como la preparación de medicamentos, limpieza y asistencia en la prescripción y administración de medicinas. Los salarios y raciones alimenticias variaban según el rango y las responsabilidades. La Botica implementó un sistema innovador para la dispensación de medicamentos, basado en la identificación precisa de los pacientes y los medicamentos. Los médicos firmaban las recetas, los medicamentos se etiquetaban con el nombre del paciente y se administraban bajo la supervisión del personal de la Botica. Este sistema buscaba minimizar errores en la administración de medicamentos. El Hospital Real de Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza, fundado en 1425, celebra seis siglos de historia sanitaria con un simposio dedicado a su legado científico y asistencial. Entre sus joyas patrimoniales destaca la antigua Botica —la “Speciería”—. Academia de Farmacia “Reino de Aragón”
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