La utilización de la homeopatía en la enfermedad de Alzheimer (EA) forma parte de un enfoque complementario y personalizado en el tratamiento de esta enfermedad. La tradición homeopática clásica y estudios observacionales y preclínicos describen una amplia variedad de medicamentos útiles para los síntomas cognitivos, emocionales y conductuales que aparecen a lo largo del deterioro neurológico. La homeopatía no pretende “curar” el Alzheimer, sino acompañar al paciente, reducir síntomas molestos, mejorar la conducta, modular el estado emocional y, según algunos autores, ralentizar o mitigar el avance de la enfermedad. El tratamiento homeopático de los trastornos de memoria y deterioro cognitivo tiene raíces en el siglo XIX. Uno de los estudios más detallados es el del médico homeópata G. H. G. Jahr, en su obra Die Therapie nach den Grundsätzen der Homöopathie – Dritter Band Die Geisteskrankheiten» (Leipzig, 1866) (La terapia según los principios de la homeopatía Tercer volumen Las enfermedades mentales), donde abordó específicamente la demencia senil [1]. Jahr propuso: • C ambios en estilo de vida: vida al aire libre, ejercicio moderado, dieta adecuada. • S eguimiento individualizado de síntomas. • M edicamentos principales: Ambra grisea, Aurum metallicum, Baryta carbonica, Conium, Opium y Secale. En homeopatía, el diagnóstico convencional (“Alzheimer”, “demencia vascular”, “deterioro cognitivo”) no determina el medicamento. No existe un medicamento único que funcione para todos los pacientes. El tratamiento más adecuado solo puede determinarse mediante una evaluación detallada de cada caso individual. Muchos pacientes con EA presentan manifestaciones como: • D elirios, ideas paranoides • A gitación, depresión o irritabilidad, hipersensibilidad emocional • C onductas desinhibitorias • A islamiento, desinterés por las relaciones sociales, apatía • D esconexión del entorno • O lvidos selectivos o confusión con la identidad • D ificultad para orientarse en el espacio y en el tiempo Estas características guían la elección del remedio. A continuación, se indican algunos remedios homeopáticos que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida. Aclaramos que son indicativos y no reemplaza de ninguna manera una consulta homeopática individualizada. A) Medicamentos orientados al deterioro cognitivo y pérdida progresiva de memoria Baryta carbonica: Senilidad marcada. Conducta infantil en adultos mayores. Inseguridad, torpeza mental. Olvido profundo y lentitud. Considerado uno de los remedios principales en demencia senil según el Repertorio de Murphy (2005) [2]. Alumina: Confusión de identidad (“no sabe quién es”). Respuestas extremadamente lentas. Pérdida de memoria. Estreñimiento asociado (síntoma característico). Anacardium orientale: Olvidos repentinos e intensos. Ambivalencia mental (“ángel vs. demonio”). Desconfianza y torpeza mental. Ambra grisea: Olvido de lo que iba a decir en mitad de una frase. Timidez. Pérdida de memoria en interacción social. Lycopodium: Olvido de nombres y palabras. Falta de confianza en sí mismo. Deterioro cognitivo con síntomas digestivos. Evidencia preclínica: se ha identificado actividad inhibitoria de acetilcolinesterasa en extractos de Lyc, lo que sugiere un potencial beneficio en demencia. Se identifican mejoras en memoria y flujo sanguíneo cerebral en modelos animales tratados con TM y 200CH. [3] Plumbum metallicum: Degeneración neuromuscular y mental profunda. Parálisis del pensamiento y del cuerpo. Indicado en fases avanzadas de deterioro neurológico. B) Remedios orientados a delirios, alucinaciones, agitación o conducta desorganizada Hyoscyamus niger: Es uno de los medicamentos homeopáticos más importante para pacientes con demencia con síntomas conductuales severos. Su patogenesia incluye escopolamina, alcaloide anticolinérgico presente en solanáceas. Indicaciones: Alucinaciones visuales o auditivas. Delirio murmurante o silencioso. Conducta inapropiada (desnudarse, exhibicionismo, desinhibición). Agitación alternada con períodos de calma. Necesidad intensa de compañía. Celos, miedo a estar solo insomnio con sobresaltos. Según Murphy, es uno de los remedios “estrella” en demencia senil. [2] Stramonium: Agitación intensa. Terror nocturno. Alucinaciones violentas. Miedo a la oscuridad. Utilizado por los Drs. Banerji como parte de un protocolo básico para Alzheimer junto con Helleborus niger. [4] Secale cornutum: Delirio alucinatorio y persecutorio, a veces con experiencias “visionarias” o místicas. Distorsión sensorial intensa. Necesita estar desnudo durante el delirio y le es indiferente que lo vean. Cannabis indica: Estado de ensoñación. Percepción distorsionada del tiempo y del espacio. Olvidos inmediatos. C) Remedios para apatía profunda, desconexión del entorno o ausencia de respuesta Opium: Muy útil en apatía severa, estupor, somnolencia profunda “Nada le afecta”. Consecuencias de traumatismos o accidentes cerebrovasculares. Ruidos respiratorios durante el sueño. Demencia vascular posapopléjica. Iberhome ✍ Departamento Científico Iberhome Homeopatía como acompañamiento en la enfermedad de Alzheimer 44 BIFAR
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