Cribados El cáncer colorrectal (CCR) es una de las principales causas de mortalidad por cáncer en el mundo. Pero también es una enfermedad que se puede detectar en sus estados más tempranos y las posibilidades de curación son significativamente más altas. Por eso los cribados son una herramienta vital para la prevención. En Aragón, el Programa de Detección Precoz de Cáncer Colorrectal lleva en marcha muchos años, pero no está siendo todo lo eficiente que debiera. En España el CCR es el más frecuente y es una gran carga al sistema sanitario. La Asociación Española contra el cáncer (AECC) estima que 1 de cada 20 hombres y 1 de cada 30 mujeres desarrollarán esta enfermedad a lo largo de su vida. Si se detecta a tiempo, la tasa de curación supera el 90%, de ahí su importancia. El cribado consiste en la realización periódica de un test de sangre oculta en heces (TSOH), una prueba sencilla, no invasiva y gratuita. Detecta esas pequeñas cantidades de sangre no visible en las heces, provocada por un pólipo adenomatoso, que, si no se extirpa, con el tiempo puede convertirse en cáncer. Está dirigido a personas entre 50 a 69 años con una periodicidad de 2 años. Cuando es positivo se realiza una colonoscopia para confirmar o descartar los pólipos o lesiones y extirparlos. Los beneficios son evidentes. Se reduce muchísimo la mortalidad pues es una prevención activa de la enfermedad. Es un tratamiento no agresivo. Reduce mucho los costes sanitarios, que sumado a la falta de profesionales y las largas listas de espera, es económicamente eficiente. En definitiva, mejora la calidad de vida de los pacientes predispuestos. Aunque el cribado ha demostrado ser eficaz, todavía existen barreras y no se acercan al alcance que debiera. Una de estas barreras es la falta de información, de su existencia y de sus beneficios. También hay reticencias a manejar muestras biológicas y los varones mayores de 60 años o de bajo nivel educativo son los motivos mayoritarios para no acceder a los cribados. Aquí es donde la labor de las farmacias es aún más valiosa. La interacción diaria con los pacientes permite detectar esas barreras y trabajar en estrategias individualizadas para superarlas. La accesibilidad de las farmacias no se cuestiona, lo que hace que tengamos mucha más confianza con nuestros pacientes a la hora de abordar estos temas y promover la participación. Hemos demostrado la gran labor que hacemos de educación sanitaria, así que podemos resolver dudas e inquietudes de manera rápida. Junto a la herramienta de la receta electrónica, podemos hacer un registro de los pacientes a los que se les ha comentado la acción. Somos el aliado idóneo. Es un compromiso de todos. La Dirección General de Salud Pública, la AECC y las farmacias, trabajando en equipo, conseguiríamos mejorar esos resultados en aumento de cribados, los cuales salvan vidas y es una herramienta sencilla, eficaz y coste-efectiva. ■ En Aragón, el Programa de Detección Precoz de Cáncer Colorrectal lleva en marcha muchos años, pero no está siendo todo lo eficiente que debiera. COF Huesca ✍ Ángel Manuel Más Farré Presidente del COF de Huesca 6 BIFAR
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